Conozca sobre la sábila

¿ESTA BIEN COLGAR LA SÁBILA?

Es mejor que no.

En el antiguo Egipto, se tenía la costumbre de regalar una planta o una hoja de Sábila, a quienes contraían matrimonio, o iniciaban una actividad comercial, quien la recibía la colgaba en un lugar visible, como muestra de gratitud y aceptación.

Nosotros los latinos, está práctica la consideramos de buena suerte. Situación que es aprovechada por los charlatanes, vendedores de ilusiones, que cobran gruesas sumas de dinero a incautos que caen en estas prácticas fetichistas. A veces como que creemos, pero nos da pena que los demás se den cuenta, por lo tanto la ocultamos con la puerta. Yo no voy a juzgar a quienes creen o practican este fetiche. Porque uno puede hacer, decir o creer lo que quiera, siempre y cuando no afecte a los demás; y aquí la única afectada es la planta de SABILA, que la han colgado con los pies hacia arriba. Una de las recomendaciones que le hace a su cliente, los que mercadean con los fetiches, es el aseo del recinto donde se va a instalar la planta, y la buena aplicación de trapero bastante húmedo. Esa humedad que se evapora, la planta la recoge del ambiente, para su subsistencia por medio de unos poros que tiene en la corteza de sus hojas llamados Estomas. Cuando el amo dueño de la planta de SABILA se olvida de practicar las recomendaciones y la humedad en el ambiente se reduce, por esta u otra razón la planta no alcanza a receptar agua.

Ella por un mecanismo natural cierra los estomas o poros y comienza a consumir el agua que tiene almacenada en la pulpa (cristales) que es del 99.5%, y por esta razón las hojas comienzan a adelgazar. Este fenómeno sigue hasta que las condiciones ambientales se normalicen. Si no se normalizan, la planta inevitablemente muere. La planta al morir, en su degradación derrama algunos compuestos que al hacer contacto con el aire, precipitan la oxidación y se tornan rosados o rojos, como sangre; y popularmente se cree que le ha caído sal o le llego la mala suerte.